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Cosas que me hubiera gustado saber antes de ser diseñador (vol. 2)

Lo prometido es deuda, al final de mi primer artículo sobre cosas que me hubiera gustado conocer antes de dedicarme al mundo del diseño gráfico te decía que no te quería aburrir con un post larguísimo y que habría una segunda entrega. Aquí va una nueva tanda de esas pequeñas conclusiones que he ido sacando a lo largo de mis años profesionales y que me hubiera gustado que alguien me comentara tomando una caña.

 

No te vas a hacer rico/a diseñando

Efectivamente, si lo que te mueve a hacerte diseñador/a es la fama y la riqueza siento decirte que no has elegido un buen camino. Lamentablemente en España no es una profesión que esté muy bien retribuida, el valor del diseño no es algo que todas las empresas pongan como punto de atención, son muchos los que piensan que nos levantamos tarde y pasamos los ratos muertos haciendo dibujitos. Por su puesto las dificultades económicas se acentúan cuando realizas el trabajo de manera freelance, sin el respaldo de hacerlo en una empresa

Y ahora la de arena, que no quiero desanimarte. Sí que es cierto que parece que la tendencia está cambiando poco a poco, la llegada de nuevos tipos de empresas (startups por ejemplo) y de una nueva generación de emprendedores parece que está trayendo consigo un cariño por el diseño hasta ahora desconocido. Por lo que sí es posible encontrar clientes que paguen un precio justo por nuestro trabajo, y paciencia porque cada vez van a ser más numerosos.

 

El tiempo es relativo

No te descubro nada nuevo, esto ya lo dijo Einstein hace unos añitos, pero sí es cierto que en la vida de un diseñador puede que esta afirmación se acentúe, y más si trabajas en un estudio o agencia de publicidad. Por más que nuestro trabajo necesite de un tiempo de pensar, de bocetar, de ejecutar… hay días que parece que todo es para ayer.

Los días de entrega, los imprevistos, las propuestas para un cliente indeciso… !y el día solo tiene 24 horas! (se supone que 8 si estás trabajando en una empresa). Con esto vengo a decirte que en ocasiones el papel del diseñador suele ser bastante estresante, ¿cuál puede ser mi consejo? tomártelo con filosofía, separar lo urgente de lo importante y ponerte manos a la obra, con el tiempo desarrollarás un “músculo” profesional que te ayudará a terminar estos días con éxito.

 

Diseñadores vs. Publicistas

Ojo que no quiero causar ningún enfrentamiento, sino hacer una diferenciación de roles, de formación, de campos… y es que en ocasiones esta separación no existe, entre quien está formado específicamente en diseño gráfico, y quien viene de la universidad de hacer la carrera (generalmente) de Publicidad y Relaciones Públicas.

Aunque la educación en cada una de las partes es completamente diferente, aunque las tareas a desempeñar por cada uno de los roles no sean las mismas, aunque en el desarrollo final de una pieza determinada deban convivir ambos perfiles, la “frontera” profesional es muchas veces cuanto menos difusa. Es muy normal que sin tener mucha idea de publicidad te pongan a pensar campañas publicitarias o redactar copys, y por el contrario es bastante habitual que te encuentres con que algún compañero “diseñador”que  tenga como única formación las pocas horas que se dedica al diseño gráfico en la carrera. Contra esta circunstancia poco se puede hacer.

 

Aléjate de visionarios, aprende a decir no

Que no te dé miedo. Muchas veces el paso esencial para evitar que un proyecto sea problemático es rechazarlo. Con el paso de las reuniones el diseñador desarrolla un radar antiproblemas, y te aseguro que es muy útil. Entiendo que a veces rechazar un posible proyecto puede dar cosilla, que no sabes cuándo puede venir el siguiente trabajo, que la tarea comercial es muy dura y no sabes si dejar pasar esa “oportunidad de oro”, pues bien, a veces es la mejor decisión.

He pasado por la misma situación, supongo que todos lo hemos hecho, te llaman, te sientas a hablar con esa persona… y ves que algo no termina de convencerte, te pide que te unas al proyecto como si fuera tuyo, que pongas una creatividad sin límite, que formes parte de un equipo supercomprometido… pero no se compromete a pagarte desde el principio, personalmente esa petición ya me huele bastante mal.

Hay muchos “visionarios”, “emprendedores” o “cerebros” con ideas brillantes, pero no están dispuestos a pagarte por tu trabajo de una manera justa, mi consejo es que los dejes pasar… ya a corto plazo verás que ha sido una buena decisión. No tengas miedo a rechazar un trabajo que no te convence desde el principio, te aseguro que te evitarás muchos problemas futuros.

 

 

Foto de cabecera de Sharon McCutcheon en Pexels